
Quizás, aquello nunca debió suceder, pero el destino fue caprichoso y el de arriba quería llevarte junto a los mejores, en aquel cielo donde descansan otros grandes como nuestro querido Manolo Preciado o el eterno capitán del RCD Espanyol, Dani Jarque, que, al igual que tu, nos dejaron aquí sin palabras para marchar al cielo de los grandes.
Hoy, todos te recordamos, Antonio. Pese a que tu ya no estés junto a nosotros, siempre estarás en nuestros corazones.
Descansa en paz, Antonio!
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